Piso parejo es la expresión coloquial. Pero, pasan las décadas y no lo logramos. Vayamos a las raíces. Seis de cadas diez personas que no asisten a la escuela son mujeres. La carga del trabajo doméstico, la atención y cuidados centrados en la mujer, son las principales razones. Las conocemos. También las consecuencias, al marginarse de la educación, los trabajos mejor remunerados, se cierran. En el 2015 el INEGI calculaba que 6.6% de las mujeres no tenían ningún tipo de escolaridad. Más de la mitad de las mujeres de 15 años o más, sólo tenían educación básica; 13.5% secundaria incompleta. Esa deserción es dramática en media superior y superior. Así se instala el círculo vicioso. Se condenan a reproducir lo poco que aprendieron.