La euforia
futbolera arrasa con todo. Pero, regresaremos a nuestra triste realidad. Los
pronósticos de crecimiento van a la baja. Rondan el 1% y algunos menos. La creación
de empleos formales va en declive. La informalidad crece. Por primera vez en
nuestra historia reciente, la matrícula escolar desciende en todos los niveles.
Justo cuando el mundo vive una revolución en las habilidades provocada por la IA,
en México los jóvenes huyen de la educación media superior, de los tecnológicos
y de las universidades. Por esos motivos, la movilidad social está estancada y
el impacto de los apoyos sociales en directo, ya llegó a sus límites. El consumo
se tambalea y la inflación hace travesuras.