En Los ladrones viejos, documental de Everardo González, cinco ladrones cuentan cómo robaban casas sin violencia en la Ciudad de México en los años 70. La policía los protegía a cambio de una parte del botín. En 1972, uno de ellos, “El Carrizos”, se metió a una casa de San Jerónimo muy bien vigilada y se llevó una chamarra de cuero y unas joyas en una funda de almohada. Se había metido a la casa del entonces presidente Luis Echeverría. Los policías reconocieron al culpable, pues siempre usaba las fundas, y lo arrestaron. Esta anécdota la leí en este mismo espacio en una columna de Juan Pardiñas. Luego vi el documental. Vale la pena.