TRACTO SUCESIVO

Comenzaron poco a poco, una nueva etapa de la historia, dijeron. Conferencia “mañanera”, suena bien, rendir cuentas. El presidente respondiendo a la prensa durante varias horas. Fórmula Goebbels: repetir mentiras hasta el infinito para volverlas realidad en la percepción. El eje: la explicación de todos nuestros males está
en el pasado, pero nosotros somos distintos. Las simplificaciones como método que atrapa a una población que, por lo general, no le gusta complicarse la vida con la política. Perforar un pozo petrolero es como hacer un hoyito en la tierra. La corrupción se combate barriendo de arriba para abajo. Muchos mexicanos compraron esa versión.
Desperdicio

Ni una sola de las obras de AMLO sirve para lo prometido. Todas costaron más de lo programado.
No sorprende que la economía no crezca más: ninguna de estas obras hizo más competitivo al país. Tampoco sorprende que no haya margen presupuestal, pues hay que financiar su operación. Serán eternos hoyos negros fiscales.
Conviene tener presente el tamaño del despilfarro, ahora que se acerca la temporada presupuestal. La solución que muchos van a proponer para la creciente falta de recursos públicos será una reforma fiscal. Veamos cómo AMLO gastó los recursos de todos los mexicanos en sus obras.
¿MANDELAS O PINOCHETS?

En 1986 fue declarado por la ONU el Año Internacional de la Paz. Con ese motivo Santiago Genovés, el brillante antropólogo de origen español, convocó a catorce especialistas sobre el tema, a redactar lo que se denominó el Manifiesto de Sevilla, que fue adoptado por alrededor de 100 sociedades científicas, incluida la UNESCO. El Manifiesto
plasma la gran obsesión de Santiago: los orígenes de la violencia. Algarabía, número 137, retomó las aportaciones de Genovés. Lo curioso del caso es la forma de argumentar en contra de las explicaciones simplistas.
ORGULLOSO DESPOTISMO

“Hay que gobernar con sentido común y para la gente…”. Hasta aquí todo bien. Sentido común sería
repensar los más de 2000 mdp que pierde Pemex al día cuando, hay escuelas públicas que carecen de agua y la Red Nacional de Bibliotecas -que fue ejemplo de América Latina- hoy languidece ante la falta de recursos y de interés gubernamental. Sentido común sería canalizar y atraer más inversión para electricidad y su transmisión, requisito clave para crecer. Sentido común sería reconocer que el nuevo Poder Judicial es un fracaso y que el cambio de juez en el caso Ruffo no hace más que generar sospechas de persecución política. Gobernar para la gente, se confronta con los arreglos con la CNTE y el manejo pensionario que beneficia a ciertos grupos en un pacto de extorsión con el gobierno como víctima y patrocinador. Gobernar para la gente llevaría a impulsar una auditoría externa a PEMEX, porque las cifras no cuadran y por mucho, (ver los estudios de Francisco Barnés de Castro).
REGRESO A LOS ORÍGENES

La globalización no es una novedad. Hay otros niveles de análisis, que se olvidan. La humanidad ha vivido un ir y venir de movimientos universalizadores, que siempre entran en tensión con las culturas locales, las costumbres, los prejuicios, pero que, lentamente, han logrado establecer parámetros a los que todo ser humano debe acceder. Esas batallas han liberado al ser humano, permitiendo el avance de un ánimo universal.
¿BARBARIE?

Se acabó el
juego, el de la cancha. ¿Sorpresas? Algunas: un mejor equipo, una auténtica
globalización, nuevos competidores, países muy pequeños dando lecciones a los
antiguos imperios que los dominaron. Con mucho menos recursos, tocaron sus
distintas glorias. Avanzamos dentro de la cancha, pero no lo hicimos fuera de
ella.
AUTORIDAD

La etimología recupera rumbos. La palabra autoridad provoca reacciones encontradas: “la autoridad procedió así…”, “la autoridad no procedió a…”. Hay quien la rechaza, por principio, en el extremo el anarquismo. Otros, por el contrario, la exigen como panacea universal, son adictos. Augere, es la antigua expresión romana que nada tiene que ver con el poder. Auctor se refería al “arte de hacer crecer”, prosperar. Eso distinguía al auctor. De allí las disquisiciones: ¿quién tiene la autoridad para lo educativo, lo empresarial, lo político, la salud, lo que sea? Las sociedades necesitan de autoridades legítimas para lograr ese crecimiento.
La coalición

En la elección presidencial del 2006, AMLO pensó que era innecesario ampliar su coalición, podía solo. Quería llegar a la presidencia sin deber favores para tener margen de maniobra. Por eso rechazó el apoyo del SNTE que le ofrecía Elba Esther Gordillo y el de Alternativa Socialdemócrata y Campesina, lidereado por Patricia Mercado. Este partido obtuvo el 2.7 por ciento del voto, casi cinco veces la diferencia entre la votación de Calderón y López Obrador.
En 2018, AMLO sabía que era su última oportunidad. Construyó una amplia, heterogénea y contradictoria coalición de intereses. En Juntos Haremos Historia cabían el PT –admiradores de Corea del Norte– y Encuentro Social, partido evangélico de derecha. Ya en la presidencia sumó a otros, desde el Partido Verde a los restos del PRD.
LA SERIEDAD PERDIDA

Por momentos pareciera algo etéreo, un calificativo formalista. Pero en una sola palabra se conjugan muchas
exigencias. La RAE nos las recuerda: “ formalidad, responsabilidad, exactitud, rigor o decencia en la manera de actuar o comportarse”. Todo eso encierra la seriedad. Para quienes la expresión decencia, les suene a un atributo burgués -algo común- la misma RAE nos explica su origen: “…dignidad en los actos y en las palabras”. Ante eso estamos: actos de un gobierno indigno y sin seriedad.
TIRANDO EL FUTURO

“A ti dirijo estos renglones, madre amorosa y prudente, que has sabido apartarte del camino trillado, y preservar el naciente arbolillo…”, Rousseau fue de los primeros que lo vio con claridad. La riqueza de una nación está más allá del oro y la plata. La verdadera riqueza nace de la educación. Un país educado, sin petróleo o minerales, saldrá adelante. Despreciar la educación, es despreciar a la nación.