La globalización no es una
novedad. Hay otros niveles de análisis, que se olvidan. La humanidad ha vivido
un ir y venir de movimientos universalizadores, que siempre entran en tensión
con las culturas locales, las costumbres, los prejuicios, pero que, lentamente,
han logrado establecer parámetros a los que todo ser humano debe acceder. Esas
batallas han liberado al ser humano, permitiendo el avance de un ánimo
universal.