ESTADO, CJNG Y OXXOS

Cuando el Ejército capturó a Nemesio Rubén Oseguera, alias el Mencho, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) reaccionó asesinando guardias nacionales e incendiando propiedades, pero respetando la vida de los no combatientes. Resalto esto último porque es un cártel que aprieta con facilidad el gatillo.
LUCIÉRNAGAS

Piso parejo es la expresión coloquial. Pero, pasan las décadas y no lo logramos. Vayamos a las raíces. Seis de cadas diez personas que no asisten a la escuela son mujeres. La carga del trabajo doméstico, la atención y cuidados centrados en la mujer, son las principales razones. Las conocemos. También las consecuencias, al marginarse de la educación, los trabajos mejor remunerados, se cierran. En el 2015 el INEGI calculaba que 6.6% de las mujeres no tenían ningún tipo de escolaridad. Más de la mitad de las mujeres de 15 años o más, sólo tenían educación básica; 13.5% secundaria incompleta. Esa deserción es dramática en media superior y superior. Así se instala el círculo vicioso. Se condenan a reproducir lo poco que aprendieron.
Satisfechos

El gobierno está satisfecho con los resultados del año pasado de la CFE y de Pemex. La CFE reportó una utilidad neta por 139,033 millones de pesos, el mejor resultado de su “historia reciente”, según un boletín oficial del 25 de febrero. Pemex pierde menos dinero que antes y ha mejorado su posición financiera.
La pregunta es cómo lo lograron. Si fue por haber sido más eficientes, por haberse deshecho de activos improductivos, eliminado puestos de trabajo innecesarios, o mejor aún, mediante desarrollos tecnológicos de punta, celebremos juntos. Pero no fue así.
PARTIDOCRACIA CENTAVERA

En el momento en que México necesita partidos que debatan sobre “programas, principios e ideas” y la forma de convertirlos en política públicas, tenemos que conformarnos con una partidocracia fascinada con las prerrogativas públicas, el manejo del presupuesto y los negocios privados.
NUMERITOS QUE DESNUDAN

Largos meses esperando LA iniciativa, así, con mayúscula, esa que vendrá a catapultar a México al firmamento de la democracia real, superior a la que tenemos. Todas las reformas políticas son pactos fundacionales que se van adaptando y así fortalecen la solidez del acuerdo. Sólo con ese consenso imprescindible los jugadores se sientan a la mesa de juego. Preguntamos al aire a nuestro interlocutor, ¿cuál es la motivación? Se trata de un exconsejero electoral. La pregunta es algo tramposa, porque muchos estudiosos -durante esta larga gestación- nos la hemos hecho. ¿Quién la pidió, para qué? Y no se han encontrado respuestas convincentes que exhiban una intención verdaderamente democrática. Más bien todo lo contrario: es una contrarreforma que busca volver a someter a las oposiciones y concentrar el poder.
El dilema

El dilema parece ser siempre el mismo. Si se descabeza a las organizaciones criminales, se fragmentan y el vacío de poder incrementa la violencia. Si no se enfrentan, el grupo más violento crece hasta volverse un riesgo de seguridad nacional.
Es un falso dilema. No hay una estrategia de apaciguamiento al crimen organizado que haya funcionado. El sexenio pasado fue un fracaso. Si bien hubo detenciones de algunos capos, la instrucción era evitar la confrontación.
SÍ SE PUEDE

Los primeros campanazos son de los años ochenta. El famoso discurso de Nancy Reagan –Just Say No– advirtiendo sobre el poder destructor de las drogas.
Los cárteles colombianos festejando. En México el asesinato de Enrique Kiki Camarena o el de Manuel Buendía. El hecho es que el narco se fue fortaleciendo en todo el continente, todo es todo. Su convivencia con el poder político se hizo evidente. Podían retarlo. Pablo Escobar regalando juguetes en un estadio. Cuando el cáncer alcanzó a México, se cometió el grave error de politizar el asunto. Se perdió la dimensión estatal del mismo. AMLO convirtió en culpables favoritos a Calderón y a García Luna. Aferrado a ese script demagógico, en su máxima simplificación, lo convirtió en una caricatura. Calderón había incendiado al país por perseguir a los capos. Y en García Luna, una persona, explicaba el grado de penetración. La caricatura dañó a México y mucho.
Mejor leer

Para la presidenta Claudia Sheinbaum, las revelaciones del libro Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder, del ex consejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer Ibarra, no pueden afectar la reputación del gobierno morenista. “No lo he leído, ni lo voy a leer”, concluyó.
Debería ser más cuidadosa. Es riesgoso pedir a su coordinador de asesores, Jesús Ramírez, que le haga un resumen. Una de las acusaciones del libro es precisamente contra él, cuando era coordinador de Comunicación de la Presidencia de su antecesor. A AMLO tampoco le daba por leer. Ramírez le resumía la prensa, distorsionándolo todo para promover sus intereses.
TRISTEZA JUSTIFICADA

Una tristeza profunda la visita. Nos conocemos hace décadas, cuando Tlaxcalilla en el estado de Hidalgo, empezó a transformarse. Estado de caciques, el comercio fue desplazando la actividad agrícola. Hoy es una próspera comerciante. Al atiborrado establecimiento, lo llamamos el “Costco de Tlaxcalilla”.
Humanistas

Humanismo mexicano y ayuda humanitaria. Suenan tan bien. La realidad es distinta.
Sobre el humanismo mexicano no hay mucho que decir. Es un concepto hueco sin sustento teórico. Sus ejemplos concretos son lamentables, como los libros de texto que no enseñan lo elemental y son mero adoctrinamiento. Es una palabra para intentar justificar cualquier acción del gobierno. El humanismo mexicano se expresa con la seguridad pública en manos de las fuerzas armadas; antes eso era militarización. Encubre una crueldad aterradora: en aras de la austeridad, gastar menos en vacunas; para cuidar la imagen presidencial, nunca reunirse con madres buscadoras. Sufrimiento y muertes innecesarias. Nada de esto era un costo a pagar por haber impulsado un aumento salarial, el mayor logro del gobierno de AMLO.