RABIA EN EL IPN

Cuatro edificios del Instituto Politécnico Nacional están tomados por el estudiantado desde hace dos meses. La rabia politécnica nace de una ecuación bastante simple: entre 2018 y 2026 el número de estudiantes inscritos creció en 18% (de 180,801 a 212,911) y su presupuesto solo se incrementó en 0.77% (de 20,973 a 21,135 millones de pesos constantes del 2024).
¿MANDELAS O PINOCHETS?

En 1986 fue declarado por la
ONU el Año Internacional de la Paz. Con ese motivo Santiago Genovés, el
brillante antropólogo de origen español, convocó a catorce especialistas sobre
el tema, a redactar lo que se denominó el Manifiesto de Sevilla, que fue
adoptado por alrededor de 100 sociedades científicas, incluida la UNESCO. El Manifiesto
plasma la gran obsesión de Santiago: los orígenes de la violencia. Algarabía, número 137, retomó las
aportaciones de Genovés. Lo curioso del caso es la forma de argumentar en
contra de las explicaciones simplistas.
El Plan

El Plan México tenía un objetivo central: aumentar la inversión como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Esto, de acuerdo con el gobierno, detonaría un mayor crecimiento económico.
La inversión va en sentido contrario a lo deseado, por más que hubo un repunte en mayo. La pública ha subido un poco más, aunque de niveles muy bajos.
Sheinbaum se reúne con inversionistas y promueve proyectos en México, pero no ha sido suficiente. Las razones son varias; apunto algunas.
La compra

“En materia de economía, nuestro partido es antineoliberal y de izquierda y con esas convicciones participa […] en el movimiento planetario de construcción de un nuevo paradigma humanista, fraterno y sustentable.” Esto reza el párrafo décimo tercero de la Declaración de Principios de Morena.
Para un movimiento humanista y fraterno es revelador que buena parte de su poder lo haya obtenido comprando voluntades. AMLO entiende bien que el dinero genera lealtades.
La “compra” más importante es la del voto. Como lo dijo en 1997 respecto al gasto social en el gobierno de Salinas de Gortari. “Ellos apuestan mucho a derramar recursos para crear un ambiente artificial de prosperidad. Utilizan recursos para dar ayudas personalizadas y obtener los votos […] si el PRI no utiliza el presupuesto público, no ganaría la mayoría de las elecciones.”
ORGULLOSO DESPOTISMO

“Hay que gobernar con sentido común y para la gente…”. Hasta aquí todo bien. Sentido común sería
repensar los más de 2000 mdp que pierde Pemex al día cuando, hay escuelas públicas que carecen de agua y la Red Nacional de Bibliotecas -que fue ejemplo de América Latina- hoy languidece ante la falta de recursos y de interés gubernamental. Sentido común sería canalizar y atraer más inversión para electricidad y su transmisión, requisito clave para crecer. Sentido común sería reconocer que el nuevo Poder Judicial es un fracaso y que el cambio de juez en el caso Ruffo no hace más que generar sospechas de persecución política. Gobernar para la gente, se confronta con los arreglos con la CNTE y el manejo pensionario que beneficia a ciertos grupos en un pacto de extorsión con el gobierno como víctima y patrocinador. Gobernar para la gente llevaría a impulsar una auditoría externa a PEMEX, porque las cifras no cuadran y por mucho, (ver los estudios de Francisco Barnés de Castro).
REGRESO A LOS ORÍGENES

La globalización no es una
novedad. Hay otros niveles de análisis, que se olvidan. La humanidad ha vivido
un ir y venir de movimientos universalizadores, que siempre entran en tensión
con las culturas locales, las costumbres, los prejuicios, pero que, lentamente,
han logrado establecer parámetros a los que todo ser humano debe acceder. Esas
batallas han liberado al ser humano, permitiendo el avance de un ánimo
universal.
La entrada

Quienes vinieron al Mundial a la Ciudad de México aterrizaron en “la capital de la transformación”, según el gobierno capitalino. Entendieron de inmediato lo que eso significaba. Da vergüenza que el AICM sea la primera impresión de México. Por lo menos lo compensamos siendo unos grandes y alegres anfitriones.
En el sexenio pasado, algunos funcionarios protestaron porque heredaron un aeropuerto capitalino mal mantenido. AMLO, ante las recurrentes inundaciones de la T2, dijo en la mañanera del 27 de julio de 2022 que el AICM “estuvo mal hecho”.
Era conocido que el AICM tenía muchos problemas, pero ya iba de salida. No se le mete dinero a una casa que se va a demoler. La T2 siempre fue vista como un parche temporal. AMLO lo hizo permanente.
¿BARBARIE?

Se acabó el
juego, el de la cancha. ¿Sorpresas? Algunas: un mejor equipo, una auténtica
globalización, nuevos competidores, países muy pequeños dando lecciones a los
antiguos imperios que los dominaron. Con mucho menos recursos, tocaron sus
distintas glorias. Avanzamos dentro de la cancha, pero no lo hicimos fuera de
ella.
IMPLOSIÓN

“Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido”, primera línea de un título que revolucionó en los sesenta a la filosofía y a las ciencias sociales: Masa y poder. Elías Canetti invertiría más de diez años en su escritura. No satisfecho con su aventura, en paralelo escribiría un maravilloso libro de aforismos titulado La provincia del hombre. Pero ¿por qué Masa y poder sacudió al mundo de las ideas? Con un arsenal potente
para analizar el comportamiento humano, pensemos en Max Weber o en Sigmund Freud, Canetti descubriría una faceta humana que estaba fuera del radar: la transformación radical de las personas cuando se encuentran abrazados por la masa. Si bien por un lado aborrecemos ser tocados por lo desconocido, por el
otro, explotar en una masa implica una implosión de nuestra personalidad. La masa nos permite ser otro.
EL PATO COJO

La euforia arrasa con todo. Pero, regresaremos a nuestra triste realidad. Los pronósticos de crecimiento van a la baja. Rondan el 1% y algunos menos. La creación de empleos formales va en declive. La informalidad crece. Por primera vez en nuestra historia reciente, la matrícula escolar desciende en todos los niveles. Justo cuando el mundo vive una revolución en las habilidades provocada por la IA, en México los jóvenes huyen de la educación media superior, de los tecnológicos y de las universidades. Por esos motivos, la movilidad social está estancada y el impacto de los apoyos sociales en directo, ya llegó a sus límites. El consumo se tambalea y la inflación hace travesuras.